Un impactante operativo sobre la Ruta Nacional 40 reveló un nuevo capítulo del narcotráfico en el norte argentino. Los gendarmes interceptaron dos camionetas que circulaban de manera coordinada y detectaron múltiples anomalías estructurales. La requisa permitió descubrir un cargamento oculto de más de 100 kilos de cocaína, lo que encendió las alarmas sobre la ruta elegida para el transporte ilegal.
Ambos rodados fueron trasladados a instalaciones oficiales donde, mediante escáner y un perro antinarcóticos, se detectaron 101 “ladrillos” ocultos en compartimentos modificados. El análisis forense confirmó que se trataba de cocaína, con un peso total que superó los 106 kilos. El cargamento había salido desde Cafayate, reforzando la preocupación por su papel en las redes de tráfico.
Cuatro personas quedaron detenidas tras el operativo: dos hombres y dos mujeres oriundos de la localidad salteña. Además del decomiso de la sustancia, se incautaron las camionetas y dinero en efectivo. La investigación apunta a una organización con logística establecida, que habría elegido rutas interprovinciales para sortear los controles tradicionales.
La carga de cocaína tenía como destino final la provincia de Buenos Aires. En función de esto, se libró una orden judicial para allanar un domicilio ubicado en el Partido de La Matanza. Allí se hallaron elementos clave para continuar con la causa y posibles conexiones entre los detenidos y otros eslabones de la estructura criminal.
Este nuevo operativo vuelve a poner en evidencia la importancia del trabajo coordinado entre fuerzas de seguridad y justicia federal. Además, pone el foco sobre Cafayate como punto de origen del tráfico, lo que podría derivar en nuevas investigaciones. Las autoridades ya analizan la ruta empleada, el perfil de los implicados y los vínculos entre las provincias involucradas.