Una colisión entre dos autobuses en la madrugada del sábado en la región andina de Uyuni, Bolivia, ocasionó la muerte de al menos 37 personas y dejó a 30 heridos. El accidente ocurrió alrededor de las 04:00 horas locales en una carretera angosta que conecta las ciudades de Potosí y Oruro. Las autoridades investigan las causas del incidente, aunque se sospecha que uno de los vehículos pudo haber invadido el carril contrario a gran velocidad.

El comandante de la Policía, Wilson Flores, informó que los heridos fueron trasladados a hospitales cercanos que ahora están saturados por la cantidad de personas atendidas. Entre los heridos se encuentra uno de los conductores, quien está en terapia intensiva. Los equipos de emergencia trabajaron hasta las 10:00 horas locales en el rescate de las víctimas y continúan en el lugar para identificar a los fallecidos y avanzar en la investigación.
La carretera donde ocurrió el accidente se caracteriza por su escasa iluminación, mal estado, curvas peligrosas y falta de infraestructura de seguridad vial, factores que incrementan el riesgo de accidentes. Según los primeros indicios, uno de los autobuses podría haber excedido el límite de velocidad, invadiendo el carril contrario. Las autoridades realizan pruebas de alcoholemia a los conductores para determinar si el consumo de alcohol fue un factor adicional.
Este accidente es el más grave registrado en Bolivia en 2025. Sin embargo, los accidentes viales son frecuentes en el país, con 16 incidentes reportados este año, resultando en 119 muertos y 94 heridos. En promedio, cada año mueren cerca de 1.400 personas en las carreteras bolivianas. Potosí, donde ocurrió el accidente, es una de las regiones con mayor número de siniestros viales.