Cristian Graf, el principal sospechoso del crimen de Diego Fernández Lima, habló por primera vez desde el hallazgo de los restos del adolescente en su casa de Coghlan. En diálogo con TN, el dueño de la vivienda donde estaba enterrada la víctima desaparecida en 1984, se desligó del hecho y aseguró: “No sé cómo llegó el cuerpo ahí”.
En la entrevista, Graf remarcó que pone las manos en el fuego por su familia y deslizó que el cadáver pudo haber sido ubicado por alguien apropósito en las inmediaciones de su vivienda. En este contexto, mostró el lugar donde estaban los huesos y subrayó su versión de que ese terreno antes era del vecino. Ante la pregunta de si le plantaron “un muerto en su casa”, Graf respondió: “No es común que aparezca el cuerpo de un conocido tuyo ahí”.
“Yo tengo la conciencia limpia, mi familia tiene conciencia limpia y ya está”, dijo el único sospechoso por ahora del asesinato, quien insistió en que nunca dudó de que sus padres pudieran haber cometido el crimen y que quiénes lo conocen no van a dudar de él.
Sobre su vínculo con Diego Fernández Lima, el sospechoso aseguró que no eran amigos y que no se acuerda de cómo era porque no tenía vínculo. “Lo único que me liga a mí con Diego Fernández es que estuvimos un año en el colegio”, remarcó.
Graf dijo que no recuerda el momento de la desaparición de Diego y que no tenía relación con sus compañeros de curso porque él tenía “otro círculo de amigos”.
“Por eso no me vinculaba con los chicos del colegio. Tanto ahí en secundaria y mismo después. Diego nunca vino a mi casa. Jamás. Ni a hacer un trabajo, nada. Y tampoco conozco obviamente a las familias”, contó Graf.
“La angustia e impotencia, es terrible. Y el hecho que todo, como te dije antes, todo lo que te genera eso, la verdad, mucha bronca también”, dijo.
El sospechoso, que se definió “como un protagonista que están implicando en una causa que no es suya”, también recordó el día en que encontraron los huesos en su casa y contó cuál fue su reacción.
“Yo estaba trabajando y me llama mi hermana y me dice ‘no sabes lo que pasó’. Me llama por teléfono, me tocó el timbre del arquitecto que encontró huesos humanos, qué sé yo. Entonces mi hermana dice ‘bueno, llama a la policía’, le dice al arquitecto. El arquitecto pensando que podía ser un familiar, qué sé yo. Entonces mi hermana dice ‘no, no, nada que ver’. Entonces agarró y dice ‘llamá a la policía y listo’, y así pasó”, detalló.
Y agregó: “Después de ahí yo vine de trabajar, ya eran casi cuatro menos cuarto por ahí más o menos, y después vi todos los policías y todas esas cosas. Es más, yo quise ir a ver dónde era justamente que habían encontrado los huesos y había policías por ahí, no nos dejaron obviamente pasar porque era todo como perimetral”.