El concejal capitalino de Catamarca Fernando Navarro presentó este jueves un proyecto de actualización de una ordenanza para que no solo se erradique el ruido de los caños de escape modificados, sino que además, esta modalidad sea erradicada mediante la destrucción de los mismos.
Esto pasa porque muchos vecinos de la Capital se manifiestan en contra de los fuertes ruidos que emiten los caños de escape de las motos, que en su mayoría exceden los límites permitidos por las ordenanzas municipales.
Vale indicar que la comuna capitalina tiene vigente la Ordenanza Nº 917/78, sobre ruidos molestos, pero poco se cumple.
En diálogo con el diario La Unión, el edil fundamentó su propuesta marcando que “todos los vecinos de Catamarca y sobre todo las familias con niños que tienen espectro autista, se dan cuenta de los ruidos molestos que tenemos por esos caños de escape que están por fuera de la reglamentación y que generan mayores decibles de los que están permitidos”.
Respecto a los cambios de esta nueva propuesta, Navarro señaló que la idea es dotar de herramientas al municipio, al Juzgado Municipal de Faltas y a los empleados municipales, para que sea definitivamente sea más eficiente el control en esta materia.
El concejal, luego y en función a los controles que dice realizar la Secretaría de Protección Ciudadana, a cargo de Mariela Romero sobre este tema, sentenció: “Lamento decir que los controles no están teniendo resultado y mucho menos son un éxito. Es más, es evidente la proliferación de motos con caños de escape libres y del tipo deportivo y que son los que generan ruidos insoportables”.
Los cambios propuestos por el legislador capitalino giran sobre dotar de herramientas al Juzgado de Faltas, el que con esta actualización, pasaría no solo a poder aplicar la multa, sino que también ahora el monto de la misma pasaría a actualizarse automáticamente. Lo siguiente que se propone con esta ordenanza es el decomiso del caño de escape, el que podría ser destruido, tal y como ocurre en otras ciudades.
El proyecto además suma, como medida disuasoria, que las estaciones de servicio tengan prohibido la carga de combustibles a las motos que tengan este tipo de caños.