Un equipo de científicos e investigadores de la Universidad de Buenos Aires trabaja en una prueba para identificar el maltrato infantil a través del ADN de la saliva.
En conversación con De boca en boca (Radio 2) Eduardo Cánepa, jefe del Laboratorio de Neuroepigenética y Adversidades Tempranas del Instituto de Química Biológica de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), además de investigador principal en Conicet, explicó de qué se trata este ensayo para detectar la violencia en las infancias.
“En las células que secretamos continuamente en la saliva extraemos el ADN, y la idea es encontrar marcas epigenéticas en particular, la metilación del ADN y estudiarlo en un grupo de niños, niñas y adolescentes que han sido maltratados en relación con otro grupo similares en edades, sexo y condicion socioeconómica que no han sido sometidos a maltrato”, comentó.
Y profundizó: “En el caso de que los resultados sean positivos, esto permitirá determinar si con un grado de certeza de 85% que un niño, niña o adolescente sufrió maltrato. Estas marcas epigenéticas son marcas que se producen sobre el ADN en relación con las experiencias a las que hemos sido expuestos durante toda nuestra vida, ya sea positivas, cariño, amor, estímulos intelectuales, amistades, como así también traumáticas”.
Cánepa indicó que “todo esto va dejando huella en nuestro ADN y esto es un proceso evolutivo, sirven para que un individuo se adapte al ambiente que le ha tocado vivir. El estudio se complementa con un montón de encuestas y cuestionarios que se le hacen a ambos grupos de niños”.
“En el caso del avance del desarrollo del proyecto podría estar disponible para cualquier tipo de uso por parte de la sociedad y quizás una prueba más para la Justicia”, agregó.
El investigador argentino aclaró que “esto no viene a reemplazar ningún otro procedimiento de otra instancia, sino que es un complemento de una copia biológica. Es una marca biológica inobjetable. La idea es que no sea una intervención invasiva”.
A modo de conclusión, explicó que en este momento “estamos esperando la última partida de fondos para poder enviar las muestras al exterior para que sean analizadas y ahí obtendremos los resultados”. “A fin de año vamos a tener los resultados de este ensayo piloto”, vaticinó.