Esta mañana, se realizó una manifestación en Fiscalía General para pedir justicia por Micaela, quien sufrió las vejaciones de su progenitor durante 14 años, desde que tenía 6 y hasta los 19 años de edad. La joven aseguró que está expectante por los fundamentos del juez de la condena en suspenso impuesta a su progenitor. “Es una impunidad disfrazada de condena”, remarcó.
Además, manifestó su temor por el riesgo que corre su hermana de 12 años viviendo con su padre, quien podría cometer los mismos actos deplorables. El condenado, de nombre Jorge Torres, había llegado a juicio imputado por el delito de abuso sexual gravemente ultrajante, agravado por el vínculo y por el grave daño a la salud mental.
Sin embargo, durante el juicio popular se cambió la calificación del delito y se lo declaró culpable de abuso sexual simple por lo que en la audiencia de cesura se le impuso tres años de prisión en suspenso.