El diario “La Nación” publicó en las últimas horas un amplio informa sobre la situación de las universidades nacionales, bajo el título: “La caja “chica” de las universidades. Los contratos millonarios con el Estado que quedaron bajo la lupa”. En un tramo quedó involucrada la Universidad Nacional de Catamarca.
El informe del diario comienza señalando que “se trata de una monumental “caja de Pandora”. O tal vez sea más conveniente quitar el Pandora a la caja que el Gobierno puso bajo la lupa en su disputa con las universidades. Incluye, al menos, 2566 convenios firmados por alguna agencia, dependencia o empresa pública con una o varias casas de estudios. Auditorías, servicios de call center, investigación de mercado, controles de precios, pasantías, publicación de libros y, por supuesto, muchos que tienen que ver con apoyos técnicos. Este enorme sistema de contratación nació, y en gran parte funciona, como un aporte genuino de las universidades con el Estado. Pero, con el tiempo, la facilidad de procesos y la imposibilidad de controlar a las casas de estudios por la autonomía que esgrimen terminó por generar una fiesta de servicios que se canalizan por esa autovía de convenios. Como sucedió con otras banderas, sobre todo los cuatro gobiernos kirchneristas, prostituyeron un sistema de contratación que no se audita y del que apenas se ve una parte. LA NACION listó 2500 convenios que, al menos, estuvieron vigentes en los últimos dos años y que eran parte del gasto público cuando se hizo cargo Javier Milei de la administración. De hecho, por estos días, un detalle de esos acuerdos ya está en manos de la Sindicatura General de la Nación (Sigen). El asunto ha pegado fuerte en el seno de las universidades. Sucede que estos miles de millones de pesos, y de dólares, porque hay varios firmados en moneda extranjera, no forman parte del financiamiento a las universidades que están en discusión. De hecho, no se computan en esas partidas que viajan desde el Ministerio de Capital Humano a las cuentas bancarias de las entidades. Se trata de negociaciones de las universidades con diversas entidades o empresas del Estado, que no pasan por la Secretaría de Educación, más que para un visto legal, y que nadie audita”.
El rector de la UNCA, Oscar Arellano, envió a los medios un comunicado con la siguiente respuesta puntual, referida a la mención que se hizo de Catamarca:
“En relación al reciente artículo del Diario La Nación, “La caja ‘chica’ de las universidades: Los contratos millonarios con el Estado que quedaron bajo la lupa,” en el que se manifiesta una creciente preocupación sobre el uso de convenios entre universidades y dependencias públicas, el uso de estos fondos y la supuesta falta de transparencia y, considerando que asistimos a un clima que intenta desprestigiar al sistema universitario de educación pública y que en el listado de dicha nota figuran fondos recibidos por la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA) es necesario comunicar a la sociedad en general y a la comunidad universitaria en particular el origen, uso y rendición de cuentas de los fondos recibidos. Los convenios en los que participa la UNCA responden a programas de financiamiento especial convocados por la Secretaría de Educación y la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología de la Nación. La UNCA accedió a estos fondos mediante la presentación de proyectos institucionales orientados a mejorar programas educativos, infraestructura, investigación y adquisición de equipos esenciales. Actualmente, todos estos convenios se encuentran ejecutados y rendidos conforme a las condiciones dispuestas en cada convocatoria y a la normativa vigente. A través de estos convenios, se han concretado programas como la ESCUELA DE OFICIOS, el PROGRAMA DE OBRAS COMPLEMENTARIAS y el PROGRAMA FEDERAL EQUIPAR CIENCIA. Desde su creación en 2022, la ESCUELA DE OFICIOS ha capacitado a más de 1.400 jóvenes en competencias técnicas para facilitar su inserción laboral, llegando a 20 localidades de la provincia. Por su parte, el PROGRAMA DE OBRAS COMPLEMENTARIAS permitió realizar mejoras en infraestructura en diversas facultades: en la Facultad de Ciencias Agrarias (nuevas aulas y refacción de auditorio), en la Facultad de Ciencias de la Salud (remodelación de laboratorios), en la Facultad de Humanidades (remodelación de aulas y talleres) y en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (finalización de laboratorios). Asimismo, en el marco del PROGRAMA FEDERAL EQUIPAR CIENCIA, se adquirieron equipos de alta tecnología fundamentales para investigaciones avanzadas en ciencias exactas, materiales y medio ambiente, entre otras disciplinas. Estos incluyen un microscopio de efecto túnel STM, un espectrofotómetro de emisión atómica por plasma acoplado, un centro de procesamiento de alto desempeño y un espectrómetro de masas MSFID, que representan una mejora sustancial en la capacidad analítica y experimental de nuestra Universidad. Además, los demás convenios mencionados corresponden a acciones de cooperación con organismos nacionales y provinciales que no implican erogaciones monetarias. Estos convenios están orientados a implementar iniciativas conjuntas en áreas de interés común, como el desarrollo agroindustrial, la promoción cultural y el acceso a la justicia”.