La intendenta de Valle Viejo, Susana Zenteno, dejó ayer formalmente inaugurado el período de Sesiones Ordinarias 2025 del Concejo Deliberante, con un discurso completamente alejado de la realidad que viven los vecinos del Departamento, sin ningún reconocimiento del desastroso momento de su gestión, marcada por los permanentes reclamos vecinales.
El acto se llevó a cabo en el nuevo Cine Teatro de Valle Viejo, una obra que demoró mucho más tiempo del previsto para inaugurarse, y que estuvo a punto de terminar como un Salón de Usos Múltiples por su mala planificación.
Acompañaron a la jefa comunal el gobernador Raúl Jalil, el senador departamental Mario Gershani, la intendenta de Fray Mamerto Esquiú, Alejandra Benavidez, concejales, funcionarios y militantes adeptos.
En medio de esa comodidad de personas que son parte de su gestión y dispuesta a aplaudir un discurso, el comunicado oficial del municipio chacarero señala que Zenteno destacó “el crecimiento de Valle Viejo y la importancia de seguir concretando obras que mejoren la calidad de vida de los vecinos. En este sentido, anunció un ambicioso Plan de Infraestructura Urbana con una proyección a cinco años, que incluirá la finalización de la Costanera en un plazo de tres meses, la pavimentación de calles y la consolidación del Polideportivo Chacarero”. Nada que no pudiera haber hecho hasta ahora, cuando lleva más de un periodo gobernando.
Asimismo, remarcó la necesidad de “avanzar en el ordenamiento del tránsito, adaptándose al crecimiento del departamento y promoviendo la educación vial”. Es curioso que utilice el término “seguir avanzando” en algo que todavía no comenzó ni siquiera como iniciativa, y que engrosará seguramente algún futuro discurso de renovadas promesas sin cumplir.
También puso en valor el trabajo realizado en espacios públicos, con la inauguración de 17 plazas en distintos puntos del municipio, algo no especificado. Solo por citar un ejemplo, nada dijo sobre las denuncias sobre la obra nunca concretada, que se anunciara en febrero de 2021, en ocasión de la visita a Catamarca del entonces ministro de Desarrollo Social de la Nación, Daniel Arroyo, se rubricaron convenios para la creación, fortalecimiento y mejoramiento de espacios de desarrollo infantil en la provincia. El acuerdo estipulaba la inversión de 140 millones de pesos para las obras. De ese monto, 80 millones de pesos se destinarían a Valle Viejo para la concreción de lo que sería el primer Centro de Primera Infancia del Departamento. A más de 3 años de aquel acuerdo, no existe ni un ladrillo en el sitio donde la jefa comunal Susana Zenteno aseguraba que se construiría la institución. Ni la obra, ni los recursos destinados para ello: 80 millones de pesos que se esfumaron dentro de la gestión municipal.
Anoche, la Zenteno agradeció al gobernador Raúl Jalil (y lo bien que hizo, porque permanentemente sale en su rescate cada vez que la gestión “hace agua”), resaltando el acompañamiento del Gobierno de Catamarca en la ejecución de obras fundamentales para Valle Viejo. “El Gobierno ha sabido decidir dónde poner el dinero para las obras que necesitan los vecinos”, afirmó Zenteno, sin ponerse colorada.
Por último, en un mensaje de unidad y trabajo conjunto, Zenteno convocó a todos los sectores a dejar de lado las diferencias y apostar por una política constructiva.
En la parte final del comunicado oficial, indican que “con una gestión basada en la cercanía con la gente, la intendenta reafirmó su compromiso de seguir escuchando y trabajando junto a los vecinos para consolidar un Valle Viejo pujante y en constante crecimiento”. Nada de eso estaría ocurriendo, pero ya es parte de un nuevo cuento, así como Alicia, en Valle Viejo existe “Susana en el Departamento de las Maravillas”. Pero a este cuento solamente se lo creen ella y los suyos.