El parte médico es terrible para Sergio De Lima, de 22 años, quien sufrió una fractura de cráneo tras recibir un botellazo durante una agresión en grupo. El hecho ocurrió la madrugada del 1° de enero en Oberá, Misiones. Vecinos y familiares claman por justicia.
Su padre relató con detalles los momentos posteriores al ataque y la incertidumbre que atraviesa la familia. “Está mejor, pero tendrá un platino en la cabeza y su vida cambiará por completo”, contó.
El nuevo año trajo consigo un trágico episodio que mantiene en vilo a la comunidad obereña. Sergio Emanuel De Lima, se encuentra en estado crítico luego de ser atacado por una patota en el Barrio Norte. El incidente ocurrió alrededor de las 6:15 de la mañana, en la esquina de Alfredo Palacios y Mar del Plata, mientras Sergio caminaba junto a su hermano, un amigo y cuatro amigas.
Según los testimonios, el grupo fue interceptado por al menos cinco jóvenes que comenzaron a lanzar botellas de vidrio. Una de estas impactó en la cabeza de Sergio, provocándole una grave fractura de cráneo con hematoma subdural. Actualmente, permanece en coma inducido en el Hospital Madariaga de Posadas, con pronóstico reservado.
Por el hecho, la policía detuvo a cinco sospechosos, entre ellos cuatro menores de edad. Matías B., de 19 años, fue el único que quedó detenido, mientras que los demás recuperaron la libertad debido a su edad. Este detalle encendió la indignación de familiares y vecinos, quienes denuncian la impunidad que ampara a los agresores.
El ataque incluyó golpes con cadenas, piedras y botellas. Una de estas últimas impactó en la cabeza de Sergio, causándole una fractura que lo mantiene internado en el Hospital Madariaga de Posadas.

Relato de un padre entre la bronca y la impotencia
Héctor De Lima, padre del joven herido, narró las horas de angustia que siguieron al ataque: “Lo primero que vi fue a mi gurí muy mal. Me avisaron que lo trasladaron al hospital, y ahí me enteré de la pelea. Me dijeron que les atacaron con cadenas, botellas y piedras. Uno le pegó con una botella, y quedó inconsciente”.
Según comentó, el incidente podría haber comenzado como un intento de robo: “Se resistieron a que les roben las conservadoras, y eso desató la agresión. Me cuentan que era un grupo grande, con chicos muy jóvenes, de 12 o 13 años, además de los detenidos”.
Además, denunció la peligrosidad del grupo agresor: “Me mandaron audios y videos donde se ven armas, cadenas, chicotes y hasta explosivos. Es algo que se está yendo de las manos”.
Respecto al estado de su hijo, Héctor señaló que si bien su evolución es favorable, las secuelas serán permanentes: “Está mejor, pero tendrá un platino en la cabeza y su vida cambiará por completo. Ya no podrá practicar deportes como antes. Lo importante es que se cuide”.
“Los primeros días fueron muy críticos, pero ahora está mejor. Tiene un buen cuerpo, eso lo ayudó”, remarcó.
El padre destacó el apoyo de amigos y vecinos, quienes organizaron colectas para ayudar con los costos médicos: “Me sorprendió la cantidad de amigos que tiene Sergio. Hicieron una colecta y nos están ayudando mucho”.
Sin embargo, la liberación de los menores involucrados sigue generando malestar. “Bronca e impotencia porque la justicia no actúa como debería. La policía hizo su trabajo, pero por ser menores están libres. Esto puede terminar mal si los vecinos empiezan a tomar justicia por mano propia”, advirtió.
La familia espera que el caso avance en los tribunales y se haga justicia, mientras Sergio continúa su recuperación en Posadas, rodeado del apoyo de sus seres queridos.