El primer ministro británico convocó a líderes de la Unión Europea este domingo 2 de marzo en torno al refuerzo de la defensa de Ucrania frente a Rusia. Starmer destacó la importancia de sostener el flujo de ayuda militar a Kiev y mantener la presión sobre Moscú que, afirmó, no puede dictar los términos de la paz: “Es hora de dar un paso adelante, liderar y unirnos en torno a un nuevo plan para una paz justa y duradera”.
Donald Trump y Volodímir Zelenski han protagonizado en la Casa Blanca una tensa reunión que ha finalizado con la marcha del presidente ucraniano -antes de tiempo- sin haber llegado a ningún acuerdo con su homónimo estadounidense. Trump le ha lanzado un grave mensaje: que por su culpa podía estallar “la tercera guerra mundial” o que “se lo estaba haciendo pasar muy mal a Putin”. También se ha metido con su forma de vestir por no ir en traje, algo que según el magnate ofende a los estadounidenses. Ante estas impactantes imágenes, en las que se ha visto a un Donald Trump muy enfadado, incluso dirigiéndose a Zelenski a gritos, los líderes europeos se han pronunciado y han cerrado filas con Ucrania.
Uno de los primeros en reaccionar ha sido el presidente francés, Emmanuel Macron, quien ha pedido que el mundo “debe respetar a aquellos que han luchado desde el principio”. “Rusia es el agresor y Ucrania el agredido”, ha añadido, según ha recogido Reuters. Para el líder del Ejecutivo galo, Francia ha estado de acuerdo en apoyar a Ucrania desde el principio y sancionar a Rusia. “Lo seguiremos haciendo”, ha concluido.
El primer ministro polaco, Donald Tusk, a través de la red social X, ha publicado el siguiente mensaje en sus redes sociales: “Amigos ucranianos, no estáis solos”. El presidente español, Pedro Sánchez, se ha sumado a las muestras de apoyo: “Ucrania, España está contigo”.
El Gobierno británico dio este domingo los primeros pasos para que los países europeos garanticen la seguridad ucraniana en caso de que se cierre un acuerdo con Rusia que detenga la guerra. Los líderes reunidos en Londres apuntaron a un plan concertado también con Francia y Ucrania.
El primer ministro británico, Keir Starmer, afirmó este domingo 2 de marzo que Europa debe hacer el trabajo pesado para garantizar el refuerzo y continuidad del apoyo militar y financiero a Ucrania y aseguró que el tiempo de conversaciones y debates se había agotado, en un momento crítico que exige acciones.
Starmer comprometió ayuda a Kiev por 2.000 millones de dólares para fortalecer la defensa aérea del país con de 5.000 misiles antiaéreos. Además, dijo que su país está dispuesto a mantener aviones sobre el espacio aéreo de Ucrania.
“Europa debe hacer el trabajo pesado, pero para apoyar la paz en nuestro continente y para tener éxito, este esfuerzo debe contar con el firme respaldo de Estados Unidos”, declaró Starmer en una conferencia de prensa. Su declaración, luego de una cumbre en la que ha logrado convocar a los líderes de la Unión Europea y sus aliados, insta al bloque de manera urgente a asumir mayores cuotas de ayuda a Kiev.
Starmer enumeró tres elementos esenciales para lograr que un eventual acuerdo de paz sea exitoso: armar a los ucranianos para ponerlos en una posición de fuerza; incluir un elemento europeo para garantizar la seguridad; y proporcionar un “respaldo estadounidense” para evitar que el presidente ruso, Vladimir Putin, rompa el pacto, como ha ocurrido en el pasado.
“Ese es el paquete. Las tres partes deben estar en su lugar y es en eso en lo que estoy trabajando arduamente para lograrlo”, dijo Starmer.
El llamado ocurre ante el freno puesto por la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, que el viernes advirtió al mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, con abandonar su causa —“O haces un trato, o estamos fuera”- tras las diferencias mostradas sobre un acuerdo para parar la guerra.
El presidente ucraniano, que partió el viernes de la Casa Blanca sin la firma de un controvertido acuerdo sobre concesiones de minerales y tierras raras a Estados Unidos, arribó al día siguiente a Reino Unido, que ya alistaba una cumbre de urgencia con el propósito de brindar a Kiev certezas sobre la continuidad del apoyo militar ante la arremetida rusa.